Estimulación para el desarrollo del lenguaje


Cantamos canciones, contamos cuentos, leemos poesias, imitamos sus balbuceos, le hablamos siempre que tengamos ocasión...etc


     Durante el primer año de vida el niño pasa por lo que se conoce como etapa pre-lingüística del lenguaje. En estos meses, el pequeño aún no puede hablar, pero es capaz de comunicarse con los adultos a través de su llanto y, más tarde, por el balbuceo. De hecho, se trata de una etapa muy importante para el desarrollo lingüístico ya que es el primer acercamiento del niño al idioma, el sonido y las palabras, por lo que es fundamental  estimularlo cuanto antes.

     En esta etapa, el niño no comprenderá exactamente lo que le decimos, pero disfrutará escuchandonos, debemos aprovechar cualquier oportunidad para hablarle al niño, de manera que su cerebro vaya reconociendo los sonidos de las palabras.

Alrededor de los cuatro meses, el bebé empieza a vocalizar algunos sonidos, un ejercicio que prepara a su aparato fonador para que más tarde pueda articular bien las palabras.

Las canciones infantiles no solo contribuyen a calmar al bebé sino que también le ayudan a conciliar el sueño, a la vez que son una buena herramienta para estimular su lenguaje. Lo que sucede es que al escuchar las letras de las canciones, el niño va aprendiendo un vocabulario nuevo, a la vez que se apropia de la cadencia de la lengua. Además, es una forma excelente para potenciar la interacción y comunicación madre/padre-hijo.